Brutal intento de femicidio por parte de un policía en Entre Ríos

Ordenaron la detención de un policía entrerriano por intento de femicidio. La víctima, de 27 años, quedó internada luego de que el disparo no saliera y recibir una brutal golpiza. El funcionario se atrincheró en su casa y se disparó a sí mismo.
Por pedido de la fiscal Flavia Villanueva, el Juzgado de Garantías y Transición de Victoria ordenó la detención de Luis Miguel Almada, de 35 años, policía de Investigaciones de esa ciudad, por el intento de femicidio de una joven de 27 años, ocurrido el domingo 31 de marzo.

Almada, que desde ese día está internado en el Hospital San Martín de Paraná tras haberse autoinflingido un disparo con su arma reglamentaria, permanece en sala común con custodia policial a la espera de ser trasladado a los Tribunales de Victoria para la audiencia en la que le tomarán declaración como imputado por el delito de homicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y violencia de género.
LOS HECHOS
Aquel domingo, Almada terminó su guardia a las 7 de la mañana y fue a la casa de una amiga de la víctima porque sabía que ella, con quien tenía una relación informal, había estado allí. Con su arma reglamentaria en mano, preguntó dónde se encontraba, amenazando con matarla, según consta en la investigación judicial.
La víctima ya se había ido a su domicilio. Hacia allí se dirigió el policía y la encontró. "Esto pasó a las 7.15 en la esquina de Vélez Sarsfield y Cúneo. Como a las 7.40, un móvil iba pasando por el domicilio de la víctima y salieron ella y su madre, quienes manifestaron que este funcionario la había esperado, la había agredido, golpeado y le había exhibido el arma de fuego, además de que se constataron las lesiones en el Hospital Salaberry, a donde fue trasladada", contó a los medios el jefe de la Departamental Victoria de Policía, José Francisco Berón.
"Ella dice que él accionó el arma pero el disparo no salió. Tiene una herida cortante de seis centímetros en la cabeza, la que requirió sutura, y escoriaciones en el resto del cuerpo" producto de la golpiza, precisó la fiscal Villanueva a esta redacción.
Tras el hecho, Almada huyó y se atrincheró en su casa. Berón contó que "cuando iba llegando un móvil policial a la vivienda que alquila en calle Viamonte para hablar con él y para ver qué había ocurrido, cerró la puerta, colocó una heladera para franquearla, cargó el arma reglamentaria y dijo que nadie iba a entrar, que se iba a matar". "Empezó una interacción con él para intentar que desistiera de esta actitud. Estaban sus compañeros, su amigo de la Guardia, superiores, la psicóloga, el hermano, la mamá. Pero a las 9.30 se escuchó un disparo", indicó.
"A esa hora, acababa de postear en su Facebook que esta mujer se iba a quedar con la culpa de lo que pasara con él. Ingresaron y estaba boca abajo con el arma reglamentaria pegada al cuerpo; podía hablar y estaba consciente a pesar de que el disparo había entrado por el mentón, rozado el globo ocular izquierdo -en el que perdió la visión- y salido por sobre la ceja. El plomo no tocó masa encefálica y al salir quedó en el marco de la puerta", describió el jefe de la Departamental.
El policía fue derivado al Hospital San Martín de Paraná, donde quedó internado en Terapia Intensiva. Su mejoría se fue afianzando sobre todo en los últimos días, cuando lo trasladaron a sala común y se dispuso la orden de detención, la custodia policial y "una medida de restricción de contacto personal o de tipo informático con respecto de la víctima, de sus familiares y los testigos que deben declarar en la causa durante la Investigación Penal Preparatoria -IPP-", informó a la prensa Flavia Villanueva.
Y adelantó: "Como el disparo le rozó la lengua, la tiene inflamada y le cuesta hablar, por lo que aún no he podido tomarle declaración. Técnicamente, está detenido, pero recién cuando sea la audiencia imputativa, él reafirme el abogado defensor que propuso su hermano y declare como imputado, evaluaré si solicito la prisión preventiva".
VIOLENCIA DE GÉNERO Y REVICTIMIZACIÓN
Si bien el hecho se encuentra en plena etapa investigativa y de producción de la prueba, la fiscal cuenta con múltiples elementos que refuerzan con claridad la principal hipótesis de lo que ocurrió y en qué contexto: declaración de testigos, imágenes de cámaras de seguridad, pericias policiales en el lugar del hecho y a los celulares secuestrados, entre otras, delinean el agravante de la violencia de género.
"Queda muy claro, sobre todo en los mensajes que intercambiaban por el celular, no solo que había un vínculo a raíz de la relación informal que mantenían, sino que Almada se había armado otra idea en su cabeza. De 40 mensajes de texto de él hacia ella, donde mediaban cuestiones de sus celos, ella contestaba uno, por ejemplo, siempre dejando claros los límites a esta relación muy informal. Incluso, ella lo tenía bloqueado de WhatsApp", indicó Villanueva y reforzó: "Había celos permanentes, control, hostigamiento, la intención de controlarle la vida a ella y no aceptar los límites de la relación que ella planteaba".
Luego de ser víctima de un intento de femicidio del que afortunadamente se salvó, la joven de 27 años fue revictimizada por la sociedad victoriense.
"Ella está muy afectada psicológicamente, no sólo por lo violento del hecho, sino también por lo posterior, por todas las repercusiones que esto genera en una ciudad chica como esta. Las redes sociales arden: ella ha sido muy atacada por allegados a él y gente que sin tener ningún vínculo, ha tomado partido atacando a la víctima. Ha sido horrible, ha recibido amenazas y hasta ha tenido que cambiar el número de teléfono", lamentó la funcionaria judicial.
Por ello, la joven se encuentra "asistida con tratamiento psicológico" y "ahora más tranquila, ya que le informamos de la orden de detención de él debido a su mejoría, y que próximamente será trasladado para la audiencia imputativa", concluyó la fiscal del grave caso.